Saltar al contenido
Logo de Guitar Star Workshop
Volver al blog

Cuerdas: cuándo cambiarlas y cómo elegir el calibre

Duran menos de lo que la mayoría cree. Las señales del final de vida útil y qué pasa cuando cambias de calibre.

Persona tocando una guitarra acústica

Una cuerda no se rompe cuando termina su vida útil. Simplemente deja de sonar bien, y como el deterioro es gradual el oído se acostumbra sin notarlo. Por eso mucha gente toca meses con cuerdas que ya perdieron todo el brillo, y cuando por fin las cambia siente que le devolvieron otro instrumento.

Las señales

  • El brillo se apagó: el ataque suena opaco y sin cuerpo.
  • Se desafina rápido, sobre todo apenas terminas de afinar.
  • Aparecen manchas oscuras o zonas rugosas al pasar el dedo.
  • La octavación se fue: la nota del traste doce ya no coincide con el armónico.

Cada cuánto

Depende mucho más del sudor de tus manos que del tiempo en el calendario. Un músico que toca dos horas diarias suele cambiarlas cada tres o cuatro semanas. Alguien que toca los fines de semana puede estirarlas a dos o tres meses. Limpiar las cuerdas con un paño seco al terminar cada sesión alarga la vida bastante, y es gratis.

Sobre el calibre

Un calibre más grueso da más volumen y más cuerpo, y aguanta mejor las afinaciones bajas. Uno más delgado facilita los bends y cansa menos la mano. Ninguno es mejor: son decisiones distintas.

Lo que sí conviene saber es que cambiar de calibre cambia la tensión sobre el mástil, y el instrumento necesita recalibrarse después. Si vas a pasar de 009 a 010, o al revés, el ajuste posterior no es opcional. Sin él vas a tener zumbidos o una acción incómoda hasta que alguien lo corrija.

Seguir leyendo